LAS ARCILLAS Y SUS USOS TERAPEÚTICOS

Los minerales de arcilla son silicatos hidratados(filosilicatos) con magnesio, sodio, calcio, hierro y potasio son sus componentes primordiales que se estructuran amontonados en capas tetraédricas y octaédricas.

Estas arcillas son copiosas en la Tierra y pueden llevar también compuestos orgánicos, sales solubles, cuarzo, pirita, calcita, óxidos y componentes amorfos.

A lo largo de la historia estos minerales de las arcillas han sido utilizadas con fines terapéuticos, ya en la prehistoria (Browman y Gundersen, 1993), se dan ejemplos de geofagia, aunque el primer registro del uso de arcillas como método medicinal fue en Mesopotamia hacia 2500 antes de nuestra era.

 Asimismo, en el antiguo Egipto, las arcillas se utilizaban como antiséptico y antinflamatorio, como muestra el Papiro de Ebers, también según muestran (Marcos Nogales y Ansola Bárcena (2015), en la antigua Grecia, son de resaltar algunas formulaciones anti arrugas o dentífricas a base de arcillas. Hay que destacar que Galeno en Roma, utilizaba las tierras medicinales para la preparación de fórmulas medicinales. Y en La Edad Media, Avicena escribe sobre las terapias de barro en su obra “Canon Medicinae”.

En la actualidad, los farmacéuticos utilizan la arcilla como soporte para la liberación de principios activos, incluso como principio activo.

Existen muchas clases de arcillas que se diferencian por su color, por ello tenemos arcillas para distintos beneficios: depurativos, antiinflamatorios, analgésicos, desintoxicante e incluso como tratamiento de belleza por su resultado en la piel.

Así nos encontramos:

1.- Arcillas rojas que tienen un elevado contenido de óxido de hierro, su uso está enfocado a problemas de circulación.

2.- Arcillas verdes que son ricas en magnesio, sílice y potasio y por ello es antiinflamatoria, desintoxicante, remineralizarte y absorbente.

3.- Arcillas blancas, son las más puras y están compuestas de silicio y aluminio y tiene las propiedades de ser antiinflamatoria, antibacteriana y cicatrizante.

4.- Arcillas Rosas que son una mezcla de arcilla roja y blanca cuyo uso suele ser estético para fabricar mascarillas faciales y capilares.

Mención aparte, tienen a las arcillas volcánicas que se componen de cenizas y agua de mar con forma de colmena con carga natural negativa que produce el efecto de un imán, atrayendo todos los metales pesados, toxinas, químicos que poseen carga negativa y eliminándolos por la orina.

Su alta carga de alcalinidad hace que las células estén en su medio natural y equilibra el PH corporal, evitando una acidez celular que es la promotora de enfermedades como el Cáncer.

Las propiedades de este tipo de arcillas son:

l. Adhesión de partículas: Bacterias, toxinas, gases, etc.

2. Emulsión de elementos en el jugo gástrico

3.  Filtración de minerales: Calcio, magnes10, hierro, cobre, manganeso, aluminio, etc. Requiere la presencia de un jugo gástrico normal.

4. Acción sobre el pH gástrico: Adsorbe el excedente ácido y compensa la insuficiencia.

5. Producto automático del arrastre de bacterias, células y toxinas de tramos del intestino y la cavidad oral.

6. Efecto sobre los nutrientes en el intestino: No interfiere la absorción de los hidratos de carbono. Las grasas son absorbidas en gran parte. Sobre la acción de las arcillas en las vitaminas hidrosolubles, se desconoce mucho, pero si se sabe que no ejerce influencia en la vitamina C.

7. Efecto sobre la flora bacteriana intestinal: Trabajos de Baumgéértel. Las bacterias intestinales son neutralizadas por el efecto de las arcillas.

8. Efecto antibiótico; Trabajos de Juno. Podría ser atribuido a la presencia de hongos y levaduras en las arcillas. Al ser ingerida, el ambiente intestinal favorecería su proliferación.

Conforme a varios autores actúa en los siguientes partes del del organismo:

1. Aparato digestivo:

      a) Boca: Estomatitis, gingivitis, amigdalitis, etc. (Pulverizaciones).

      b) Estómago: Dispepsia, gastritis, hipo/hiperclorhidria, ulcus péptico, vómitos, meteorismo, etc.

     c) Intestino: Enteritis, colitis, diarreas, estreñimiento crónico, parasitosis (oxiuros), hemorroides, etc. (uso en determinados tipos de intoxicación).

     d) Afecciones hepato-biliares.

2. Metabolismo: Diabetes, obesidad, etc.

3. Aparato respiratorio: Fiebre del heno

4. Aparato locomotor: Reumatismo

5. Sistema nervioso: Jaqueca, ansiedad, insomnio, etc. 6. Piel: Urticaria crónica.

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