EL AGUA, TAN NECESARIA PARA LA EXISTENCIA HUMANA: ¿QUE LE ECHAN AL AGUA QUE NOS LLEGA AL GRIFO DE CASA?

En este post voy a hablar del agua, un bien preciado del que no podemos prescindir ningún ser vivo de este mundo. El planeta está compuesto de agua que reviste el 71 % de la superficie de la corteza terrestre el 96,5 del agua se ubica principalmente en los océanos. 

El ser humano es un 75% de agua al nacer y 65% en edad adulta, el mayor componente del cuerpo, una persona no puede estar más de seis días sin beber agua y parte de ella se elimina a través de la orina, de la saliva, etc.

A lo largo de la historia de la humanidad, el agua siempre estaba presente para garantizar la supervivencia de la especie. Este bien aportaba agua para los cultivos y también una vía de comunicación con otros, etc.

Y actualmente, el agua potable que nos llega al grifo y que bebemos; ¿es buena para nuestro organismo o no?

Hay 13 sustancias permitidas en la legislación del agua, actualmente en este país, que son: antioxidantes, conservantes, colorantes, estabilizantes, suavizantes, saborizantes, emulsionantes, herbicidas, insecticidas, fungicidas, restos de medicamentos, metales pesados y gases.

En USA se fluoriza más del 50% del suministro de agua frente al 97% que no la fluoriza en Europa, se han realizado 34 estudios en personas y 100 en animales que contienen conclusiones desfavorables a la fluorización.

La mayoría piensa que el consumir fluoruro sólo es un tema que concierne a la salud dental, pero lejos de ser exclusivo de la boca ya que hay estudios que dicen que es un disruptores endocrinos que afecta a los huesos, cerebro, glándula tiroides, glándula pineal e incluso los niveles de azúcar en sangre.

En España, en un estudio realizado en 2012 se encontró que:” el 95% de las ciudades estudiadas sus aguas tenían entre 0,3 y 0,7 mg/l. Sólo en cinco poblaciones la concentración es superior a 0,7 mg/l: Vitoria, San Sebastián por fluoración artificial y San Cristóbal de la Laguna (Tenerife) por fluoración natural conocida, Ibiza y León contienen más de 1mg/l.”

Este estudio realizado en 2012, puede haber tenido variaciones como es natural porque han trascurrido unos años, pero si podemos explicar el tratamiento del agua antes que nos llegue a nuestra casa:

  1. El agua se filtra con un filtro de arena o de tejido para eliminar partículas. 
  2. Después se decanta y en este proceso de decantación eliminan muchas partículas en suspensión y las impurezas posan en el fondo del depósito, pero no eliminan los gérmenes y microorganismos que siguen en el agua.

En este proceso añaden ciertos productos químicos como el sulfato de aluminio o alumbre (sulfato doble de aluminio y potasio) a este proceso se le denomina floculación (también se hace con la semilla de la moringa oleífera en países del trópico, no en España.

  • Cloración del agua: Es el procedimiento de desinfección del agua de microrganismos y bacterias. En el proceso de cloración si se aplica cloro gaseoso molecular se transforman en otras sustancias químicas que son el ácido hipocloroso y el anión hipoclorito. El cloro libre es la cantidad de estas dos sustancias que contiene el agua clorada.

La interacción del cloro con la materia orgánica que se encuentra en el agua se produce los trihalometanos, estos compuestos gaseosos que contiene el agua en cantidades son perjudiciales para el medio ambiente y la salud, incluso carcinógenos.

Este compuesto químico no sólo mata las bacterias, microrganismos, virus, etc. si no que elimina el manganeso, hierro y ácido sulfhídrico que puede alterar el sabor del agua.

Hay otras opciones para desinfectar el agua, pero producen mayor costo; solución de hipoclorito que también es una sustancia corrosiva pero más fácil de usar que el gas de cloro.

Sin que se use productos químicos, está el proceso de radiación de rayos UV que tiene un bajo coste pero que no se puede hacer en aguas que no vayan a ser consumidas con rapidez ya que su desinfección es limitada.

Los sistemas de ozono son tratamientos caros de desinfección del agua y tampoco es duradera además de generar subproductos como el bromato perjudicial para el consumo humano.

Eliminar las bacterias y microrganismos del agua a pesar de ser necesario puede ser peligroso, incluso en las cantidades utilizadas en la salud pública. Sin tener en cuenta los añadidos que se disuelven en el trasporte de la misma por tuberías hechas de plomo, metal pesado tóxico que se disuelve en el agua que ingerimos, o el mercurio, nitratos de pesticidas agrícolas, etc.

Todo esto es rebatido por los organismos del control del agua que confirman la seguridad del consumo de agua en este país y en Europa. Pero cada vez la gente consume más agua mineral, incluido Madrid, ciudad que se presumía de tener un agua de calidad.

Como conclusión a este post es que se consuma agua mineral, o de un manantial o fuente de confianza que agua del grifo porque si no la fluorizan como en EEUU la echan cloro (estudios en EEUU que muestran que uno de cada cuatro cánceres de vejiga en no fumadores o uno de cada diez en fumadores, se debe a la cloración del agua), aunque estos datos son también cuestionados.

Pero me temo que con la comida ocurre los mismo y sobre todo si está elaborada y los cultivos se riegan con aguas…….

NO SABEMOS SI LO QUE COMEMOS Y BEBEMOS ES BUENO PARA NUESTRO ORGANISMO Y SOMOS LO QUE COMEMOS.

¡NUESTRA GENERACIÓN NO ES UNA PROMESA DE LONGEVIDAD!

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